Autónomo o sociedad limitada: cuál conviene según tus ingresos
Cuánto te queda limpio como autónomo frente a una SL, los costes reales de una sociedad y las tres razones no fiscales que sí justifican el cambio.
En esta guía
- Por qué el "número mágico" no existe
- Los dos caminos, explicados
- Como autónomo
- Como sociedad limitada
- Los costes que nadie suma
- Las tres razones que sí justifican una SL
- 1. Limitar la responsabilidad
- 2. Reinvertir para crecer
- 3. Entrar socios o buscar inversión
- La opción que casi nadie considera: esperar
- Preguntas frecuentes
- ¿A partir de cuántos ingresos conviene una SL?
- Si monto una SL, ¿dejo de pagar cuota de autónomos?
- ¿Puedo pagarme el sueldo que quiera desde mi SL?
- ¿Cuánto capital social necesito?
- ¿Puedo ser autónomo y tener una SL al mismo tiempo?
- ¿La SL me protege de todo?
"A partir de 60.000 € tienes que montar una SL." Lo habrás oído en cualquier grupo de autónomos, dicho con la seguridad de quien repite algo que le contaron. Y es, en el mejor de los casos, una simplificación peligrosa.
La respuesta real requiere hacer tus números y, sobre todo, entender que esta decisión solo es fiscal en un tercio. Los otros dos tercios son operativos y de riesgo.
#Por qué el "número mágico" no existe
Porque el ahorro no depende solo de cuánto ganas: depende de cuánto dinero necesitas sacar.
Imagina dos autónomas con 80.000 € de beneficio. La primera necesita los 80.000 para vivir. La segunda vive con 35.000 y quiere reinvertir el resto en su negocio.
Para la primera, la SL apenas cambia nada: todo el dinero acaba pasando por su IRPF de una forma u otra, y por el camino ha añadido dos impuestos y una contabilidad mercantil.
Para la segunda, la diferencia es real: los 45.000 € que deja dentro de la sociedad tributan al tipo de Sociedades en lugar de subir por los tramos altos de su IRPF.
Mismo beneficio, conclusiones opuestas. Por eso cualquier consejo que solo mire la facturación está mal planteado.
#Los dos caminos, explicados
#Como autónomo
Un solo impuesto. Tu beneficio (ingresos menos gastos, incluida la cuota del RETA) se integra en tu IRPF y tributa según la escala progresiva:
Escala general del IRPF (estatal + autonómica tipo)
| Base liquidable | Tipo marginal |
|---|---|
| De 0 € a 12.450 € | 19 % |
| De 12.450 € a 20.200 € | 24 % |
| De 20.200 € a 35.200 € | 30 % |
| De 35.200 € a 60.000 € | 37 % |
| De 60.000 € a 300.000 € | 45 % |
| Más de 300.000 € | 47 % |
Escala orientativa de territorio común. Tu comunidad autónoma puede tener tipos distintos en el tramo autonómico.
Ventaja evidente: simplicidad. Un libro de ingresos y gastos, cuatro modelos trimestrales y la declaración anual. El dinero de la cuenta del negocio es tuyo desde el primer momento.
#Como sociedad limitada
Tres pasos y dos impuestos:
- Tu sueldo es gasto deducible para la sociedad y renta del trabajo para ti, sujeta a tu IRPF progresivo.
- El beneficio restante tributa por el Impuesto sobre Sociedades, a un tipo fijo.
- Cuando te reparte ese beneficio como dividendo, tú tributas otra vez en la base del ahorro de tu IRPF.
La ventaja está en el paso 2: un tipo fijo en lugar de un marginal que puede llegar al 45-47 %. Pero solo la aprovechas si el dinero se queda dentro.
#Los costes que nadie suma
Aquí es donde se cae la mayoría de los cálculos optimistas de internet.
Constitución (pago único). Notaría, Registro Mercantil, certificación negativa de denominación y capital social mínimo. Entre 300 y 800 € de gastos, más el capital, que sigue siendo tuyo pero deja de ser líquido.
Contabilidad y asesoría (recurrente). De 1.500 a 3.000 € al año, frente a los 500-900 € de un autónomo. Una SL exige contabilidad mercantil completa, no un libro de ingresos y gastos.
Cuentas anuales. Formulación, aprobación en junta y depósito en el Registro Mercantil, todos los años. No es opcional y hay sanciones por no depositarlas.
Cuota de autónomo societario. Y esta es la que más sorprende: como administrador o socio trabajador sigues pagando cuota de autónomos, con una base mínima propia que suele ser superior a la del autónomo persona física. Lo tienes detallado en la guía del autónomo societario.
Rigidez para sacar dinero. Deja de existir el "me transfiero 500 €". El dinero es de la sociedad, y sacarlo requiere una vía legal: nómina, dividendo, o devolución de un préstamo documentado. Sacarlo sin más se llama operación vinculada no documentada y tiene consecuencias.
#Las tres razones que sí justifican una SL
Y ahora la parte importante, porque las razones de peso no son fiscales.
#1. Limitar la responsabilidad
Como autónomo respondes de las deudas del negocio con todo tu patrimonio personal: tu casa, tu coche, tus ahorros. En una sociedad limitada respondes, en principio, con el capital social.
Si tu actividad tiene riesgo real de causar un daño económico —construcción, instalaciones, consultoría con decisiones de calado, manipulación de bienes ajenos, actividades con público— esto pesa más que cualquier tabla de tipos.
Aunque cuidado con la falsa seguridad: la responsabilidad del administrador existe, y hay supuestos en los que se levanta el velo societario. Una SL no es una armadura. Y para muchos riesgos, un buen seguro de responsabilidad civil es más eficaz y muchísimo más barato.
#2. Reinvertir para crecer
Si tu plan es contratar, comprar equipamiento, abrir otra línea o acumular tesorería, el tipo fijo de Sociedades es más eficiente que tu escala de IRPF. El dinero que no sacas trabaja a un coste fiscal menor.
#3. Entrar socios o buscar inversión
Repartir participaciones de una SL es un trámite. "Repartir" un autónomo es imposible: no hay nada que repartir. Si tienes o vas a tener socios, la sociedad no es una opción, es el único camino.
#La opción que casi nadie considera: esperar
Pasar de autónomo a SL es fácil. Volver atrás es caro y lento: disolver una sociedad son meses de trámites y honorarios.
Dado que la asimetría es tan clara, la decisión sensata cuando dudas es esperar un ejercicio más. Si tu beneficio se consolida en el nivel en el que la SL compensa, la constituyes con datos reales en la mano. Si fue un año bueno aislado, te has ahorrado un problema.
Y mientras esperas, aprovecha lo que sí puedes optimizar como autónomo hoy: revisa que estés deduciendo todo lo deducible con la lista de gastos deducibles. Ahí hay más dinero del que la mayoría se imagina, sin cambiar de forma jurídica.
#Preguntas frecuentes
#¿A partir de cuántos ingresos conviene una SL?
No hay un umbral universal. Como orientación práctica: por debajo de 40.000 € de beneficio casi nunca compensa solo por fiscalidad; entre 40.000 y 60.000 € depende mucho de cuánto necesites sacar; por encima de 60.000-70.000 € la balanza empieza a inclinarse si dejas parte del beneficio dentro. Usa la calculadora con tus cifras y réstale los costes de mantenimiento.
#Si monto una SL, ¿dejo de pagar cuota de autónomos?
No. Seguirás dado de alta como autónomo societario, con una base mínima de cotización propia. Es uno de los costes más olvidados en esta comparación.
#¿Puedo pagarme el sueldo que quiera desde mi SL?
No libremente. Tu retribución como administrador o socio trabajador debe ser de mercado, porque es una operación vinculada. Fijarte un sueldo artificialmente bajo para repartir todo como dividendo es una práctica que Hacienda revisa.
#¿Cuánto capital social necesito?
El mínimo legal para una sociedad limitada es muy bajo y existen modalidades de constitución simplificada. Pero el capital tiene que ser coherente con la actividad: una sociedad infracapitalizada da problemas de credibilidad ante bancos, clientes y proveedores.
#¿Puedo ser autónomo y tener una SL al mismo tiempo?
Sí, y es habitual cuando hay líneas de negocio distintas. Pero cada estructura arrastra sus obligaciones, sus modelos y sus costes: solo tiene sentido si existe una razón de negocio real, no para repartir ingresos artificialmente.
#¿La SL me protege de todo?
No. La limitación de responsabilidad tiene excepciones importantes: deudas tributarias y con la Seguridad Social en ciertos supuestos, actuación negligente del administrador, y los casos en que los tribunales levantan el velo societario. Es una capa de protección, no una garantía absoluta.
Preguntas frecuentes
¿A partir de cuántos ingresos conviene una SL?
Si monto una SL, ¿dejo de pagar cuota de autónomos?
¿Puedo pagarme el sueldo que quiera desde mi SL?
¿Cuánto capital social necesito?
¿Puedo ser autónomo y tener una SL al mismo tiempo?
¿La SL me protege de todo?
Fuentes oficiales consultadas
- Ley 27/2014 del Impuesto sobre Sociedades
- Ley 35/2006 del IRPF
- Real Decreto Legislativo 1/2010, Ley de Sociedades de Capital
- Seguridad Social — Cotización del autónomo societario